Borders, Artcite Gallery, Windsor, Ontario (Canada) 2011

La vida, al igual que la supervivencia, es ante todo un juego basado en nuestra relación con el mundo, oscilando por ensayo y error entre lo accidental y lo intencional, el orden y el caos. A través de esta serie de obras elaboradas a partir de estructuras improvisadas que hacen referencia a la arquitectura precaria, el proceso de intervención in situ se despliega como un auténtico autorretrato indirecto, donde la fragilidad de las formas cristaliza las capas de una trayectoria y de una reconstrucción permanente. La instalación cobra vida en un diálogo constante entre la cartografía objetiva de los espacios de acogida y una vibrante subjetividad plástica, que altera los materiales para imponer una geografía íntima y poética. Aquí, la creatividad activada por la necesidad engendra una forma híbrida, viral e invasiva, cuya construcción pasa del objeto a la situación para aparecer como un producto misterioso de origen desconocido. Al manipular escombros de construcción para materializar un apego profundo a la figura del hogar, la ocupación física del espacio se afirma como un acto de resistencia y de afirmación identitaria. La obra define así un plano ficticio y traza un recorrido que se invita al espectador a experimentar a través del deambular, transformando el lugar en un territorio de experimentación y arraigo.