Tout est possible, BAnQ Grande Bibliothèque, Montréal, Québec (Canada) 2019

Situada en la encrucijada entre la arquitectura efímera y la escultura, esta instalación monumental propone una inmersión tridimensional diseñada para democratizar el arte contemporáneo a través de la experiencia sensorial. Al intervenir la institución con una vibrante carga cromática, la obra invita al público a una puesta en escena relacional donde el juego, la fantasía y la contemplación reconfiguran la rigidez del espacio. El entorno se transforma en el escenario de una geografía nómada donde cohabitan una estructura heterogénea suspendida — metáfora poética de una morada precaria que se sostiene por arte de magia —, una serie de módulos móviles manipulables que convierten al espectador en navegante de islotes de fortuna, y una propuesta de cartografía imaginaria que hace visible lo invisible. Al abolir las fronteras entre el contenedor arquitectónico y el contenido plástico, la instalación se afirma como un laboratorio de lo inacabado que cuestiona nuestra manera de percibir, habitar y pensar el territorio.